Héroes de Barro

12 diciembre 2006

Política-héroes deportivos

Si los deportistas griegos o el renovador del espíritu olímpico moderno, Pierre de Coubertin, levantaran cabeza, no reconocerían en qué se ha convertido el deporte hoy en día. Los tiempos han cambiado. Un programa deportivo realmente humanista sólo cabe en una sociedad universal humanista, de la que estamos- a mi opinión- realmente lejos. El deporte hoy en día, es un fabuloso espectáculo de masas, una fiesta esperada por muchas personas, de las que dependen también muchas personas (Brohm, J, 1992). Es un gran negocio. De un gol o un record dependen las ilusiones de muchos millones de personas, pero también el lanzamiento de una nueva campaña de publicidad o el ascenso de un directivo político. Y precisamente de la relación entre política y deporte va a versar este nuevo apartado.

Un héroe deportivo no se trata sólo de una persona venerada y mitificada por el pueblo, sino que sobre él recaen una serie de intereses socio-políticos que no debemos olvidar y que van más allá del simple individuo. El sistema político de un determinado país sabe perfectamente el poder que esconde el deporte para cumplir una serie de funciones sociales, luego es evidente que va a potenciar la creación de esos héroes o mitos deportivos. Desde luego, en palabras de Meynaud " la influencia del deporte sobre la política es sensiblemente inferior a la de la política sobre el deporte". Porque el balance de la aportación del olimpismo al acercamiento entre los pueblos y a la comprensión mutua es inferior a la confrontación compulsiva y a la desafección que el deporte genera precisamente entre los más poderosos e influyentes”. ( Meynaud, J, 1972: 253) El “beneficio” que se obtiene es demasiado grande para dejarlo escapar…Analicemos el porqué.


-Héroes deportivos para la coexistencia pacífica: diplomacia. Desde la renovación del espíritu olímpico moderno por Pierre de Coubertin, se veía el deporte como “una fiesta de paz, amistad y comunicación entre los distintos pueblos, sin ningún tipo de vinculación política y que garantizase el deporte aficionado” ( Durántez, C, 2001). Pero ahora bien, es evidente que al sistema político moderno sólo le interesa la primera parte de este planteamiento. El héroe deportivo se ha convertido en una clara herramienta diplomática, llevando la imagen de igualdad, juego limpio, paz, convivencia disciplinada, mutua cooperación, y acercamiento de culturas allá donde vaya. Se eliminan o se canalizan así muchas tensiones políticas y étnicas que de otra forma serían imposibles.

- Héroes deportivos para lograr el control y la cohesión social. Tal y como lo expresa José Ignacio Barbero González, citando a Foucault, “el nacimiento del deporte responde a la conciencia que adquirió la burguesía a lo largo del siglo XIX de la necesidad de controlar las poblaciones para asegurarse su productividad”. (Barbero, J, 1994: 82) . Si el pueblo está contento, vive en un ambiente positivo y además tiene un héroe donde proyectar todos sus sueños e ideologías, no cabe duda que estará “bajo control”, trabajará mejor y en consecuencia será mucho más productivo. Al mismo tiempo, si todo el pueblo tiene una vinculación afectiva hacia un atleta o un equipo determinado, se fomentará claramente esa identificación cultural y esa necesidad de pertenencia a un grupo que tenemos los humanos. Por ejemplo, esa afición grupal al equipo de fútbol más importante de tu ciudad, tiene unos efectos de cohesión enormes, que hace que modestos trabajadores viajen allá donde sea necesario para alcanzar el escenario de una final para alentar a los suyos y hacerles sentir su compromiso y apoyo.

-Héroes deportivos como imagen de prestigio social. El lenguaje internacional del deporte hace que no sólo un héroe deportivo supere barreras culturales, sino que su triunfo se convierte automáticamente en sinónimo de prestigio nacional e internacional, obteniéndose tanto una satisfacción interna como externa. “Ganar significaba integrarse en el bloque de los países desarrollados, adquirir poder y prestigio a través de un liderazgo” (Brohm (1992). Así es el caso de Fernando Alonso, que ha introducido a España en un ámbito de prestigio nacional e internacional, en donde nadie duda, ni dentro ni fuera de España, que el triunfo de Alonso en la Fórmula 1 haya sido un triunfo de España. Ese “sentimiento patriótico” o ese valor de conciencia nacional, ha hecho que los españoles se sientan orgullosos de pertenecer a una sociedad vinculada a los avances tecnológicos, relacionados en este caso, con el automovilismo. Algo diferente de lo que sentiríamos si un soriano se proclamase campeón del mundo de fondo batiendo a los etíopes y marroquíes frecuentes. Más digno y meritorio -en mi opinión-, pero sin lugar a dudas, diferente.


-Héroes deportivos para canalizar la tensión y frustración humana. Son muchas los autores que nos dicen ( Maslow, 1991 y Cagigal, 1990) que el deporte sirve para liberar tensiones y frustraciones que pueden derivar sino en conductas agresivas, pero no sólo en el deportista que realiza la acción, sino también en el espectador que lo observa. De esa forma, el deporte sirve para compensar esos desequilibrios internos y volver así a una situación de calma y sosiego. Esta interpretación está de acuerdo con la teoría de Cannon sobre el establecimiento del equilibrio “ para eliminar un exceso de agresividad, el individuo busca su compensación en el éxito deportivo” (Valdés, M, 1985). Sin embargo, el que esa eliminación de tensión se descontrole y alcance grados de agresividad lamentables- pero desgraciadamente frecuentes-, está en función de la organización psíquica del sujeto y de las condiciones sociales. Mucho podríamos hablar de este tema, pero nos desviaríamos del objetivo de nuestro trabajo; quedémonos, en que vitorear, glorificar e incluso mitificar a un héroe deportivo sirve para eliminar tensiones negativas y eso mantiene controlado al pueblo. El poder político lo sabe, ¿por qué no aprovecharlo entonces?.

5 Comments:

  • Me gustaría añadir al héroe deportivo contestatario. Aquél que una vez alcanzado el olimpo deportivo utiliza su imagen para llevar un mensaje. No creo que este héroe se plantee su misión conscientemente desde el inicio de su carrera deportiva; simplemente una vez alcanzada la cúspide decide utilizar su imagen para denunciar unos hechos.

    Un ejemplo es el podio de Mexico 1968 (Tommie Smith, Peter Norman y John Carlos) protestando por el racimo estadounidense.

    Su heroicidad se ha reconocido mundialmente a posteriori, pero estos deportistas fueron héroes en ese mismo instante para millones de personas que sufrían el racismo en los USA.

    Otro ejemplo claro es Muhamad Alí, con su negativa a acudir a la guerra del Vietnam.

    Son héroes no reconocidos en su tiempo salvo por los oprimidos a los que representan.

    By Blogger La Aguja, at 7:38 PM  

  • ¡Vaya! Qué buena apreciación...
    No sé porqué, parece que sólo nos hemos quedado con la parte negativa.
    ¿Podríamos calificar esta de positiva?

    By Blogger rafa06, at 8:52 PM  

  • Lo curioso es que los deportistas están tan cotizados "políticamente" porque tienen algo que no puede hacer cualquiera. Ganar.
    Me explico: cualquiera puede grabar un disco o salir en una película. No necesita más que una empresa que quiera patrocinarlo como reclamo publicitario.
    Pero un campeón... no es tan fácil de gestionar porque compite con gente. No vale con arreglarle el cuerpo igual que arreglas la voz en un estudio a alguien que no diferencia un sol de un mi.

    Por eso es tan importante y tan llamativo.

    By Blogger rafa06, at 9:06 PM  

  • Permite que le dé la vuelta a tu razonamiento. El político siempre gana.

    Que se organiza una Vuelta Ciclista a Andalucía…, pues como alguien la va a ganar el político (Consejero o/y Presidente de la Comunidad) acudirá allí.

    Que se celebra el Masters de Tenis de Madrid…, pues como sin duda habrá un ganador ten la seguridad de que el político (Secretario de Estado o/y Ministro) estará allí.

    Que se convoca el campeonato interpueblos del municipio…, pues como es seguro que haya un triunfador apuesta a que el político (Concejal o/y Alcalde) estará presente.

    A cualquier nivel de competición le corresponde un nivel de política. El político siempre gana, como la banca…

    Observarás que ninguno se compromete con el campeón, con el héroe. El año que viene habrá otro campeón, otro héroe, y el mismo político estará allí para tenderle la mano y retratarse con él.

    By Blogger La Aguja, at 7:19 PM  

  • Se me fue la tecla, lo siento.

    Quería concluir. El político no está con el campeón o el héroe (deportista), sino que está con la competición. Por eso promueve económicamente (vía subvención) las competiciones. Porque dan un ganador seguro.

    A mayor prestigio en el evento celebrado le corresponde mayor rentabilidad política. ¿Los riesgos? Una mala organización a la que le lluevan las críticas; pero eso está lejos de ocurrir porque el organizador pone el alma en su evento. Y si ocurre el político simplemente no aparecerá por allí. Y el año que viene se acabó la subvención.

    By Blogger La Aguja, at 7:24 PM  

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